BLOQUES Y CORREAS

Los bloques y las cintas son dos de los accesorios más empleados en la práctica de yoga. Estos elementos nos permiten realizar diferentes asanas de yoga de una manera más accesible, ayudándonos a crear una alineación correcta en cada postura y facilitándonos la práctica.

En muchas ocasiones podemos comprobar cómo una postura de yoga que aparenta ser sencilla, nos encontramos con que nos resulta difícil mantener una alineación correcta. Por ejemplo, si estamos realizando Utthita Trikonasana, puede ser bastante habitual que no tengamos la flexibilidad suficiente como para apoyar la mano del lado que estamos flexionando en el suelo. O si estamos en Paschimottanasana, nos llevemos la sorpresa de que nos resulta casi imposible tocarnos los pies.

Esto puede llevarnos a no profundizar todo lo que quisiéramos en la postura, o a realizar acciones que nos lleven a desajustar nuestra alineación. Eso sin contar que si tenemos poca experiencia en la práctica de yoga, podamos incluso lesionarnos.

Sin embargo, podemos evitar estos riesgos e incluso disfrutar más de la práctica y del bienestar que una correcta alineación nos supone al emplear diferentes herramientas como los bloques y las cintas, que, además, nos permiten infinitas posibilidades de uso.

BLOQUES DE YOGA: Todo lo que necesitas saber

Puede que aún no sepas qué bloque de yoga deberías elegir para tu práctica. Existe una gran variedad de ladrillos de yoga, y cada vez van apareciendo más, con diferentes tamaños, formas, materiales, texturas… Por eso, aquí te dejaré unas cuantas indicaciones para que puedas decidirte por aquéllos que más te convienen.

¿Qué tipos de bloques de yoga hay?

Según su tamaño: existen ladrillos de muchas medidas y tamaños. De manera general, encontramos un tamaño más o menos estándar: 22 x 15 x 7 cms. (estas medidas pueden ir variando), pero también podemos encontrar ladrillos más grandes (más pequeños que esas medidas en yoga no se emplean) con medidas muy dispares. Sin embargo, debemos tener en cuenta que cuanto mayor es el tamaño del ladrillo, más se reduce su usabilidad.

Según el material: la mayoría de los ladrillos están realizados con gomaeva, de corcho o de madera. Los que están realizados con gomaeva tienen cierto grado de amortiguación y son muy ligeros; los que están realizados con corcho, son algo más duros que los de gomaeva, aunque conservan cierto grado de amortiguación también y, por último, los que están hechos de madera, son totalmente rígidos. Dependiendo de para qué queramos usar los ladrillos, nos servirán mejor unos que otros.

¿Cómo elegir un bloque de yoga?

Esta cuestión puede tener infinidad de respuestas, ya que todo va a depender de cómo sea nuestra práctica (incluso qué estilo de yoga vamos a realizar). En general, tu elección va a depender del uso que quieras darle al ladrillo.

Hay una gran cantidad de posturas y usos que le podemos dar al bloque: prácticamente en cualquier familia de posturas, encontramos utilidad para nuestros bloques: posturas de pie, posturas sedentes, posturas supinas, posturas pronas, posturas de equilibrio, posturas de inversión, posturas restaurativas…

Usos del bloque de yoga

Los bloques de yoga pueden tener infinidad de usos, tantos como tu imaginación y creatividad creen, sin embargo, aquí te daré algunos de los usos más usuales que suelen tener.

Para corregir la alineación

El bloque de yoga puede ayudarte con tu alineación, ya que puede funcionar como una prolongación de tus extremidades. Por ejemplo, cuando realizamos posturas de pie, en la que debemos flexionar el tronco para tocar con una mano el suelo. Es bastante habitual que todavía no tengamos la flexibilidad suficiente para ello y que muchas veces, tengamos que modificar nuestras alineaciones (por ejemplo, flexionando las rodillas, si estas deben permanecer estiradas). Utilizar un ladrillo (o dos, dependiendo de la postura), nos servirá como apoyo.
Posturas en las que es habitual que suceda:

  • Utthita Trikonasana
  • Parivrtta Trikonasana
  • Uttanasana
  • Prasarita Padottanasana
  • Utthita Parsvakonasana
  • Parvirtta Parsvakonasana.
  • Entre otras.

Como soporte

Los ladrillos pueden ayudarnos al ser empleados como soporte, especialmente en las posturas de equilibrio sobre los brazos e inversiones sobre la cabeza. Con ellos conseguimos crear una base más estable para evitar caídas o que las articulaciones no preparadas se sobrecarguen.

Para ello, podemos utilizar varios ladrillos y jugar con diferentes alturas apilando un ladrillo sobre otro. Al conseguir trabajar de este modo con las posturas, conseguiremos unos resultados que de otro modo nos sería imposible.
Algunas de las posturas que pueden emplearse de este modo son:

  • Adho Mukha Vrksasana
  • Sirsasana II
  • Bakasana
  • Eka Pada Koundiyasana
  • Chaturanga Dandasana
  • Entre otras.

Como Apoyo

En realidad, podemos utilizar los bloques de yoga para infinidad de cosas. Pero una que es bastante interesante, es utilizar el ladrillo para sentarnos sobre él, a modo de zafu o cojín. Aunque no tan cómodo como estos dos, realmente puede ser una solución momentánea para adoptar una posición más erguida y correcta de la columna vertebral. También puedes usarlo cuando no hay suficiente elasticidad en determinadas posturas, de manera que puedas apoyar los miembros en el ladrillo y que no queden «en el aire».
Por ejemplo, al sentarte con las piernas cruzadas, puede que tus rodillas queden en el aire, provocando una tensión en los ligamentos. Colocar ladrillos debajo, puede ayudarte a aliviar dicha tensión. O, por ejemplo, cuando queremos crear una profunda apertura en posturas restaurativas, o bien para encontrar un buen apoyo, como al colocarlo bajo el sacro en posturas como Setu Bandha Sarvangasana.
Otras posturas en las que se pueden emplear son:

  • Posturas sedentes: sukhasana, paschimottanasana, baddha konasana.
  • Jathara Parivarttanasana
  • Supta virasana (detrás de la espalda)
  • Matsyasana

CINTAS DE YOGA: Todo lo que necesitas saber

El otro elemento que vemos aquí son los cinturones de yoga. Suele ser el complemento al bloque, y nos permite también una gran cantidad de usos. Al poder regular su medida, nos permite una amplia gama de movimientos y posturas.

¿Por qué usar cintas de yoga en nuestra práctica de asanas?

El motivo principal es que las cintas nos ayudarán a alcanzar aquellas partes de nuestro cuerpo manteniendo una correcta alineación, y a profundizar en determinadas posturas que, de otra manera, nos resultaría muy difícil.

Volviendo al ejemplo que te daba al principio, si estás haciendo Paschimottanâsana, por ejemplo, y no llegas a los pies, puede ser que necesites flexionar las rodillas (algo que no es problemático) o bien que intentes forzar la flexión, curvando en exceso la zona lumbar y dorsal. Al utilizar la cinta, rodeando los pies, puedes estirar con profundidad la zona posterior, sin riesgo de lesiones.

En general, cuando queremos realizar una práctica manteniendo las alineaciones correctas, la cinta puede ayudarte a alcanzar diferentes puntos del cuerpo respetando así tu postura.

¿Qué tipos de cintas hay?

Las diferencias que podemos encontrar entre una cinta u otra son tres: su calidad, su tamaño y el material con que estén hechas. Para que te hagas una idea, cuanto mejor calidad tengan, más largas sean (aunque no excesivamente, claro) y su material sea más amigable, mejor nos sentará a nuestra práctica.

Usos de las correas de yoga

Como ya hemos visto, existen diferentes ejercicios con cinturones de yoga que podemos realizar.

Para alcanzar una extremidad

Es el uso principal que tiene: poder alcanzar extremidades manteniendo la alineación adecuada, de este modo, además, protegeremos las articulaciones. Algunas de las posturas que suelen requerir el uso de cintas (aunque esto depende de cada persona) pueden ser:

Paschimottanâsana
Janu Sirsasâna
Utthita Hasta Padangusthâsana
Gomukhasana

Para profundizar en las posturas

En ocasiones no se trata tanto de alcanzar la extremidad como de intentar crear más apertura en determinadas posturas, llevándonos a ampliar nuestra elasticidad. Algunas de las posturas pueden ser.

Eka Pada Raja Kapotasana
Natarajasana

Como sujeción (evita desajustarnos)

En este caso, la cinta de yoga suele emplearse rodeando alguna parte del cuerpo, o dos extremidades, con la idea de no perder la correcta alineación. Uno de los usos más comunes es en la postura de Pincha Mayurasana, en la que los antebrazos suelen correr el riesgo de separarse entre sí, desequilibrando nuestra postura.